jueves, 24 de junio de 2010

Historia simple


Que el tiempo apaga la llama. Que la rutina adormece las palabras. Que así nos conocimos y así nos tenemos que bancar ¡Cuánta justificación absurda!
Cuando el sentimiento es frágil y se quiebra como un débil cristal, no hay manera de que se pueda pegar sin dejar marcas.
¿Dónde queda la pasión que se ahoga en los silencios y la apatía? ¿Cómo se esconde la mutua indiferencia? ¿Dónde se pierden las caricias nunca recibidas? ¿Cómo se sostiene una convivencia sin vivencias? ¿Dónde quedan los besos negados?
Se pueden inventar mil razones para seguir adelante, pero ninguna puede superar las ganas de disfrutar de la libertad. Y quien diga que la "libertad acompañada" es mejor, seguramente, nunca ha sentido y padecido la "soledad acompañada"...

4 comentarios:

  1. hola!
    mmm... costumbre no es suficiente para mantener una relacion y menos despues de haber vivido sentimientos con mayor intensidad porque entonces uno se pierde en el recuerdo...
    saludos!

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  2. Así es Sherezada, la costumbre no alcanza en las relaciones donde ya no hay comunicación ni pasión.

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  3. Este es el mas de estos tiempos, tamos rodeados de gente pero inmensamente solos en nuestros sentimientos

    Besotes y buena semana

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  4. Creo que los besos no dados, las caricias nunca recibidas cuando la convivencia o el contacto desaparece se transforma en cierto rencor, resentimiento y por supuesto, estoy de acuerd contigo: hay que perder de vista el desprecio y la humillación. Me ha gustado mucho.

    Saludos.

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